29 enero, 2013

:)

Un día cualquiera de cualquier mes, de cualquier año despiertas y te sientes diferente, te sientes feliz con ganas de salir a comerte el mundo y no dejar nada. Te levantas de la cama y vas al armario, te pones a buscar y buscar hasta que encuentras esa ropa que te sienta tan bien, te la pones, te maquillas, te arreglas como nunca antes lo habías hecho y sales fuera y te das cuenta de que hace un día precioso, que huele a rosas, que el sol esta feliz y que el cielo esta mas azul que nunca.
Entonces lo entiendes, entiendes que aquel amor que te dejó dolida solo es pasado, una simple cicatriz que nunca mas volverá a abrirse, te sientes tan bien que no puedes parar de sonreír, por cualquier sitio que pases todos se quedan embobados mirando tu belleza y sobre todo tu felicidad, que es lo que mas deslumbra.
Llegas a ese parque y allí esta el, lo miras y te mira, tu sonríes enseñándole tus preciosos dientes y él solo puede abrir la boca, se queda petrificado al verte y justo en ese momento se da cuenta de que te perdió para siempre y se arrepiente, se arrepiente de no ser el motivo de esa sonrisa y se arrepentirá el resto de su vida.
Tú lo ves y sabes en lo que piensa, pasas por su lado y te vas con tu felicidad y sabes que has hecho bien, te sientes orgullosa de ti misma y de que el día de comerte el mundo haya llegado.
Con esto os quiero decir que un día despertareis y os sentiréis los reyes del mundo nada podrá pararos, así que sonreíd porque cualquiera se puede enamorar de tu sonrisa.